lunes, 23 de abril de 2012

Las flores de la vida

Es curioso la cantidad de acepciones que tiene el sustantivo "flor".

Y la verdad, cuando utilizamos este término, para referirnos a alguna "situación mierdaza", me parece, incluso y entre otras, una postura inteliegente; si, es inteligente.

Echar sentido del humor, y usar este tipo de registros literarios, es inteligente.
Desdramatiza, iguala......., y hace que todo se vea como un hecho, un simple hecho, que pese al dolor que nos haya producido, no se le dará más importancia de lo que es en sí mismo: un hecho.

El dolor que algunos "hechos" nos produzcan requieren su propio tratamiento. Y esto hay que vivirlo, dejarse sentir..........., abandonarse a él, atravesarlo, compartirlo si tienes con quien, y sino, casi me atrevería a proponerte, que busques con quien.

Solo, las cosas cuestan más de poner, y de quitar.
Y solos, si lo piensas bien, no podemos hacer, casi nada.
Piénsalo.

Y así, como las flores, tan bonitas,  frágiles, fugaces, tan sutiles, magnificas, algunas son el anuncio del fruto, me desvanezco hasta el próximo escrito.

Un beso muy fuerte, y miles y miles de flores, para aquellos papás y aquellos hijos que se andan buscando.

Como flores, fueron arrancadas de sus plantitas, para "alegrar y hacer disfrutar" a otros, quienes impotentes ante su incapacidad de tener hijos, fueron la demanda terrible, de quienes ofrecian, con la excusa de un bien mayor y mejor, flores por el mundo.
No hablo de consensos.
Hablo de arrancar.

No perdamos nunca de vista la fragilidad y hermosura de las flores.
Escuchalas.





1 comentario:

  1. El dolor hay que dejarlo entrar, que nos atraviese, y que rebose por todas partes. Sólo así desaparecerá .

    ResponderEliminar